Tú mi cordura, yo tu orden, tú mi droga,
yo tu oxígeno, tu cuerpo mi lienzo, mi cuerpo tu experimento, artista de tu
sonrisa, científico de mis ideas.
Como agua y aceite que combinan
perfectamente, tu cadera alegre y mis dedos juguetones, inocencia y experiencia,
risas y pena, mirada intensa que desvía la tuya, respiración que se entrecorta,
corazón detenido.
Tú mi razón, yo en tu corazón, dueña del
mío, propietaria de tu locura, serenidad mía, paz tuya que te invado,
sugerencias de simplicidad cuando se resume en un algoritmo de Euclides, somos
el remedio que no se a inventado, la pintura no vendida del artista desconocido.
Para mí musa, para ti comprobación, eres
surreal entre mis manos, soy sabiduría que no adquieres de libros, un ensayo
olvidado sobre lienzo un no usado. Testigos de un ritual de amor entre finas
sabanas recién cambiadas, espectadores de un amor recóndito bajo manteles, manos
creadoras y sanadoras.
Tú eres mi luz, yo tu camino, Eres el
amor mío, soy el amor tuyo.
Lo nuestro descripción literaria.