sábado, 8 de agosto de 2015

Encuentro Cercano


Estaba ahí tan cerca de mí, yo trate de ignorar su mirada pero sentía como tocaba mi espalda y al voltear se paralizaba el mundo solo con el choque de su iris y la mía, me atacaba una sed desorbitante, una ansiedad desenfrenada, mi ritmo cardíaco disminuyó hasta creer que había perdido la vida.

Con picardía se acercó y beso mi mejilla cordialmente, y dejo sin sangre mis manos, sin oxigeno mis pulmones, sin son mis pies, su aroma fue el veneno de la noche. No podía dejar de buscar esa silueta entre la multitud, difícil de perder con ese andar que cautiva, con el son de sus caderas alegres, cada cigarrillo que lleve a mi boca se sentía como el rose de sus dedos en mis labios tratando de robar un puñado de besos intencionados para su goce.

Cinco vasos de whisky domino mi andar  y mi mirar, no importaba la presencia de su madre, diciendo “aléjate”. ¿Retando? ¡No! Solo tengo cariño y lujuria que dar ¿Me presta a su niñita? La haré feliz sin importar que.

La noche concurría entre canciones, tragos, miradas, sentimientos. Fue eterna miraba mi reloj y siempre eran las 12. Las agujas no se movían y en mi interior era un volcán en erupción, sin poder drenar su lava. Su síntesis se volvió borrosa y mi andar torpe, sin embargo, seguía sintiendo necesidad de ella, ella de mi, tantos los que ignoraron todo.


Sábado por la noche.

Mayo 2012, Maracaibo - VE

No hay comentarios:

Publicar un comentario