domingo, 10 de abril de 2016

Aromas de placer

Quiero cocinar para ella, para sus ganas, para verla feliz, para que sea el centro del universo mientras los aromas, los colores, los sabores nos invaden hacia nuestro interior. Que viaje a lugares que saben a libertad, dónde el vino bañe su cuerpo con amargo placer; dónde un bocado la desoriente de ricura. 

Que con cada corte, cada movimiento de mis manos, se vayan directo a sus curvas. Que sin un contacto directo la suavidad de un pimentón se confunda con la delicadeza de su piel, y el rojo de sus labios sea igual de jugoso al de un tomate tierno...

jueves, 7 de abril de 2016

Ancla

  Con su voz grabada y su mirada congelada, la imagino en lo que es su cotidianidad en el paso de las horas. Cuando recoge su cabellera oscura por el calor agobiante de la ciudad o cuando está preparando platos para el almuerzo. También la imagino mirando un partido de fútbol, del equipo que nos une, con rostro de pasión. Sin sospecha, sin alarma, llega su olor que aun desconozco junto a su sonrisa, tan inocente, tan escondida, tan ruda pared que protege la fragilidad de su belleza.

  En esta ciudad desconocida se me van los días imaginando su caminar a mi lado, creando un rumbo en lo incierto, en esta selva de concreto ruidosa y contaminada, dónde la gente no tiene educación, esa gente que no es la mía, ella me salva con un mensaje, como en "Ardiente Paciencia" pero no son cartas las que espero, son sus mensajes los que dan un aire de desahogo.

  Es un ancla a la calma, a la juventud, a la demencia de la que no debemos soltarnos nunca, esa alma libre que añoran los reprimidos por la rutina.